brecha digital

La pandemia ha acelerado la digitalizaci贸n del mercado laboral y ha dejado atr谩s a quienes ya ten铆an dificultades: 鈥淵a no se hace nada presencial鈥.
Un estudio de la Fundaci贸n Alternativas revela que las aulas se adaptan a una velocidad menor que el resto de la sociedad.
Un informe de Unicef revela adem谩s que hay 300.000 ni帽os y adolescentes que no ha usado un ordenador, por lo que la brecha digital subsiste.
brechaLa conectividad global se perfila como palanca para alcanzar el desarrollo sostenible y reducir la desigualdad econ贸mica entre personas y pa铆ses, pero la acci贸n p煤blica generalizada para proporcionar a todos los seres humanos acceso a Internet est谩 lejos de ser una opci贸n globalmente viable. Sin embargo, el precio que pagar para cerrar la brecha digital a veces puede salir bien caro.
mobile people驴Sab铆as que tu tel茅fono m贸vil inteligente tiene m谩s capacidad de memoria que el Apolo 11, veh铆culo en el cual por primera vez en la historia, el hombre lleg贸 a la Luna? Sin duda, la tecnolog铆a digital ha cambiado de manera radical el mundo que nos rodea. Nuestras vidas no pueden imaginarse si no est谩n de una forma u otra en l铆nea.
ordenataLas mujeres no pueden permitirse quedar fuera de uno de los cambios empresariales m谩s importantes que se van a producir en los pr贸ximos a帽os con la digitalizaci贸n de nuestra econom铆a. Hacerlo significar铆a a帽adir un nuevo techo de cristal. Echar a perder los lentos avances que hemos conseguido en las 煤ltimas d茅cadas, 煤nicamente por una cuesti贸n de cualificaci贸n y de falta de previsi贸n. Y esto incide de manera directa en la empleabilidad.
digitalMe di cuenta en una charla sobre la brecha digital de la prepotencia y la man铆a de mirar abajo: pensamos que el torpe estar谩 siempre por debajo de nosotros, endiosamiento puro. Y no, el analfabeto digital est谩 por encima, son las instituciones, son nuestros temerosos jefes que nos limitan Internet en las consultas por si perdemos el tiempo, son directivos que no entienden de transparencia y transversalidad.
smart citiesLas ciudades son una creaci贸n de suma inteligencia; hablar de ciudades inteligentes es, por tanto, una redundancia. La Smart City puede que sea el concepto de moda en el urbanismo, especialmente en nuestro pa铆s, pero no deja de ser una idea pasajera que, como algunos ya han dicho, puede ser muy 煤til para abrir un nuevo campo de negocio para empresas tecnol贸gicas, pero que no contribuir谩 a hacer mejores ciudades.