carmelo-gomez

El primero, sin lugar a dudas, es Carmelo Gómez en Todas las noches de un día de Alberto Conejero, que se puede ver en el
carmeloEl que se lleva el gato al agua en esta obra es Carmelo Gómez, tan natural en su forma de ocupar la escena y de decir el verso, cuando no hay nada más artificial que hablar en verso, pues uno no va rimando ni contando sílabas por la vida.