cerebro

cerebro En los últimos años, nos advierten de los efectos perniciosos de la tecnología en el cerebro y el aprendizaje. Nicholas Carr, el autor de mayor repercusión, se quejaba en su artículo Is Google making us stupid? de que Internet le está robando la capacidad para concentrarse y profundizar.
Según un estudio, las personas que abusan de la marihuana o que consumen Cannabis por un largo período de tiempo dañarían el sistema de dopamina en el cerebro y, por ende, se vería afectada la posibilidad de sentir, precisamente, el efecto que buscan fumando un porro: el placer.
Existe la remota posibilidad de que el heredero al trono decidiera en el último momento, por las razones que fueran, echarse atrás y no aceptar el cargo. Como creo que esto es posible aunque improbable, no obtendremos, en este caso, un indicio de que el libre albedrío pueda existir.
Este falso concepto de multitarea que manejan algunos no es inocuo, y tiene consecuencias significativas. Numerosos estudios demuestran que cuando el cerebro pasa de una tarea a otra, los circuitos neuronales hacen un receso entre la una y la otra, y reduce la eficacia en el desarrollo de las tareas.
La ciencia, hasta donde ha llegado, dice que lloramos por pura supervivencia. Que el llanto es uno de los productos de diversos paquetes de reacciones, más o menos elementales, que promueven la pervivencia de un organismo por encima de los ataques externos o internos que recibe.