chavez

De momento la política de Estados Unidos con Venezuela será de observación, indirectas promesas de ayuda y de ignorar las impertinencias verbales que vengan de Maduro. El único cambio sustancial puede derivarse si la seguridad nacional fuese amenazada.
Si la vida política de Hugo Chávez estuvo rodeada de polémica y hasta cierto surrealismo, su muerte no podría ser menos. Llorado
Una de las muchas comparaciones históricas que se están haciendo estos días sobre la figura de Chávez es con Juan Domingo Perón, el tres veces presidente argentino que dio nombre a una de las corrientes políticas más longevas -e informes- de su país. Sin embargo, más que a él, esta situación a mí me recuerda a ella, a su mujer, a Eva Duarte de Perón.
"No podía hablar, pero con los labios dijo... 'No quiero morir. No me dejéis morir'"". Esas fueron las últimas palabras de
Una renta petrolera anual estimada en 150 mil millones de dólares lo transformó en un personaje económico decisivo para sus vecinos latinoamericanos y hasta para España. En Venezuela repartió 61 mil millones de dólares en beneficios sociales. Sin embargo, generó más déficit fiscal y más deuda.
Una multitud de venezolanos arropa al féretro de Hugo Chávez. Las calles de Caracas han asistido a un largo y lento cortejo
Como buen caudillo, conocía las preferencias de sus gobernados y sabía endulzarles el oído. En folclóricas alocuciones, expropiaba empresas, con la misma facilidad con que hablaba de su vida sexual; o insultaba presidentes con el mismo tono que ordenaba el envío de tanques a la frontera con Colombia o cerrar medios de comunicación.
Su figura levanta filias y fobias. Hugo Chávez no fue un mandatario al uso: en sus trece años como presidente de Venezuela
Chávez encajaba, sin duda, en el perfil de caudillo latinoamericano. Al igual que el expresidente colombiano Álvaro Uribe, que siempre disfrutó del tratamiento de un mandatario "serio" en los grandes medios europeos y norteamericanos. Pero, más allá de esta guerra de etiquetas, lo importante es que la mayoría de los venezolanos, sobre todo los más pobres, apoyaban de manera inquebrantable a Chávez en las elecciones.
¿Y ahora qué? Es la gran incógnita que se abre en Venezuela tras la muerte de su presidente, Hugo Chávez. Son varias las