clasica-y-opera

La nueva 贸pera estira los t贸picos del sol y playa espa帽ol, el chapoteo apelotonado en el caldo mediterr谩neo, el culto al cuerpo, la seducci贸n de la droga, la resaca de la fiesta. Es probablemente el tipo de diversi贸n del que no disfruta a menudo el grueso del p煤blico del Real, que en los saludos finales mezcl贸 aplausos y abucheos al director de escena.
Puede que para ir a la 贸pera a ver obras como L'Elisir d'amore, que se estrena este lunes, haya que rascarse el bolsillo
Ya es verano en el Teatro Real. Una playa y un chiringuito ocupan el escenario del coliseo, que este martes ha presentado
Estaba tan harto de presentarse a concursos de canto y no ganarlos que aquel agente de seguros se jur贸 que, si esa vez no
A B谩rbara Hendricks (Stephens, Arkansas, 1948) no le gusta el ruido. La soprano, un referente musical desde hace d茅cadas
El "amor que nace de la miseria" y los intentos de un "ser maligno que usa su dinero para abusar de la pobreza de la gente
No son una orquesta cualquiera, a pesar de que toquen cl谩sicos o sus instrumentos est茅n hechos por verdaderos artesanos. La
El seguimiento constante ya no es cosa de estrellas de rock o concursantes de Gran Hermano. El prestigioso pianista chino
(NUEVA YORK).- El p煤blico que abarrota el teatro se pone en pie. Los aplausos duran m谩s de 10 minutos, hasta que las manos
Joan Matabosch no llega al Real con un "tanque" para destruir el "legado art铆stico extraordinario" que su antecesor, Gerard