congreso federal

Del beso en la mano de Iceta a Narbona hasta el compungido rostro nocturno de Susana Díaz.
En The quiet man, de John Ford, John Wayne es un hombre tranquilo y pacífico que regresa a su Irlanda natal, de donde salió
Anoten el nombre de Juan Lobato porque dar√° que hablar. A√ļn no est√° claro si su futuro estar√° en la pol√≠tica auton√≥mica o en la nacional. El salto, dicen, est√° por determinar, pero llegar√°. El PSOE no est√° sobrado de talento ni de cantera como para prescindir de aquellos que arriesgan, piensan por s√≠ mismos y tienen propuestas superadoras de las luchas intestinas.
Así no hay manera de que se haga de día en el socialismo. Todo porque alguien decidió enterrar a alguien y, cuatro meses después, el difunto ha vuelto para vengarse. No es un fantasma. Es real. Y regresa para convertirse en la peor de las pesadillas de quienes un día le creyeron erróneamente muerto y enterrado...
A falta de debates org√°nicos o de liderazgo, en el PP discuten sobre lo que son y sus vuelos: si humanistas cristianos o s√≥lo humanistas; si la definici√≥n va en el pre√°mbulo o en el articulado y si la gaviota no es una gaviota, sino un charr√°n, "aunque algunos dirigentes se hayan movido estos a√Īos entre la basura"
La designación esta semana del vasco Eduardo Madina y el economista José Carlos Díez como relatores de las ponencias política y económica del próximo congreso ha reabierto el debate sobre el influjo de la presidenta de Andalucía en las decisiones de la gestora.
El anuncio de Patxi L√≥pez de que se presentar√° a las primarias ha vuelto a remover lo peor de las entra√Īas del socialismo entre los √ļltimos del "sanchismo". Ni de un minuto de gloria han dejado que disfrute el ex presidente del Congreso, a quien consideran el √ļltimo traidor a Pedro S√°nchez, quien augura corta vida a la candidatura de L√≥pez porque sospecha que antes de la votaci√≥n pactar√° con Susana D√≠az.
Uno, dos, tres... Podríamos seguir contando los socialistas subidos a la ola del "susanismo". Unos por convicción y otros por resignación, lo cierto es que la "Operación Díaz II parte" ha entrado en fase ascendente, aunque unos la practiquen con más disimulo que otros. La de Triana calla, pero hace, deja hacer y se deja querer por lo que el presidente de Aragón llamó los "dioses del socialismo".
En el PSOE conviene distinguir entre lo que se ve y lo que se esconde, entre lo que se cuenta y lo que se calla, entre lo que se dice y lo que se hace. Lo primero confunde. Lo segundo suele traer sorpresas. Así que, atentos, porque en el universo socialista, la política de hechos consumados y sobreentendidos es un ejercicio de altísimo riesgo para quienes lo practican.
No se puede gobernar desde el Congreso, pero s√≠ articular mayor√≠as alternativas que den al traste con las pol√≠ticas del PP en los √ļltimos cinco a√Īos. Y eso es lo que el PSOE quiere que se visualice con su trabajo en el Parlamento: que sus militantes y sus electores entiendan qu√© hicieron ante el bloqueo institucional y por qu√© lo hicieron.