conocimiento

Célula a célula.
En un libro maravilloso que os recomiendo, titulado Opus Nigrum, de la escritora de origen belga Marguerite Yourcenar, el
guillermoEntre las cosas que consiguen hacerme feliz se encuentran dos ingredientes: la ciencia y las historias. Pero del mismo modo que las historias no son nada sin sus protagonistas, la ciencia tampoco puede existir sin los científicos. Es por ello que este 2016 me he dedicado a hablar con muchos investigadores, para aprender con ellos y traerles a ustedes sus increíbles historias de ciencia.
chuck closjLos humanos somos una especie afortunada. No somos los m√°s fuertes ni los m√°s r√°pidos. No tenemos el cerebro m√°s grande ni somos los que m√°s vivimos. Aun as√≠, dominamos el planeta. Desde la escritura cuneiforme hasta el chip de un ordenador, las tecnolog√≠as de memoria nos han dado una ventaja de supervivencia √ļnica: el conocimiento. Pero ese conocimiento no est√° a salvo en la era digital.
"Aqu√≠ los √ļnicos que merecen admiraci√≥n incondicional son los futbolistas o los corruptos con √©xito". El escritor Antonio
Instagram Facebook Justo este viernes, la Wikipedia ha cumplido 15 a√Īos (¬°Felicidades! ¬°Y gracias!), tras un 2015 para el
Instagram Twitter ¬ŅEres un as de la geograf√≠a mundial? Demu√©stralo con nuestro test, 15 preguntas no especialmente rebuscadas
La controversia está planteada desde hace tiempo con la explosión de comentarios online que algunos lectores hacen en las publicaciones digitales, sobre todo cuando se trata de trolls, que es como se denomina en el mundo de internet a la inserción de mensajes provocadores, irrelevantes o fuera de contexto.
arias ca√Īete"Platero, Marco Aurelio de los prados... ¬°Pobre asno! ¬°Tan bueno, tan noble, tan agudo como era! ¬°Si al hombre que es bueno debieran decirle asno!", escribi√≥ Juan Ram√≥n Jim√©nez. Como a Platero, a los pol√≠ticos que son buenos deber√≠amos llamarles asnos. Porque los buenos pol√≠ticos, como los asnos, est√°n en v√≠as de extinci√≥n. Ir√≥nicamente...
Ya no puedo leer sin levantarme y hacer algo. Me gana la ansiedad de quemar o de escribir. O lo empujo al cesto o me empuja a la producción. Pero ellos y yo ya no podemos convivir. Ya no puedo estarme pasivo ante ellos. Ya no quiero. Ya no me deslumbran las bibliotecas; ya no me interesan la colecciones de papel impreso.