contenedores

El miedo al desabastecimiento hizo pensar en unas fiestas con menos compras y un giro en nuestras costumbres, pero el mercado ha esprintado y no hay viraje alguno.
Una tormenta perfecta con el coronavirus por culpable genera escasez de algunos bienes y un incremento de precios. Un cuello de botella desconocido.
Forman parte del paisaje urbano y brotan del suelo en cada esquina con la misma frecuencia con la que lo hacen los enanitos