contracultura

narcisismoLa idealización de esa cosa llamada normalidad ha perdido popularidad, al son del desprestigio de megainstituciones dueñas de la norma como la Iglesia. El mundo se llenó de colores nuevos, se abrió el espacio a la creatividad y a la diversidad. Sin embargo, va emergiendo un nuevo malestar: el terror a ser común y corriente, uno más.
Oigo decir todos los días que el 15M tal, el 15M cual, y sinceramente, no tengo el placer de conocerle. Conozco a personas que salen en los desahucios y los paran, conozco a personas que ocupan casas abandonadas y se las dan a la gente que se queda en la calle, personas que dan su tiempo libre para crear nuevas formas de pensar conjuntamente, personas que difunden día a día toda nueva información que no cubren los medios oficiales. Pero no son el 15M.