corte penal internacional

‚ÄúHay un v√≠nculo claro entre los asesinatos y la campa√Īa del Gobierno" para 'limpiar' el pa√≠s de traficantes y de consumidores, que el presidente lleva muy a gala.
El mundo aplaude la estrategia de vacunación de Tel Aviv, pero el viejo conflicto con Palestina sigue sangrando: la Corte Penal Internacional se lo ha recordado.
Diez personas murieron por el asalto del ejército israelí de un barco cargado con ayuda humanitaria para la franja
Una posible investigación sobre crímenes de guerra y lesa humanidad en Afganistán y una denuncia de Palestina contra Israel indignan a la Administración Trump.
"Ning√ļn comit√© de naciones extranjeras nos dir√° c√≥mo gobernarnos y defender nuestra libertad".
Es "una guerra" contra los palestinos y "contra el sentido com√ļn", denuncia la OLP.
Desde que comenz√≥, hace dos a√Īos, se han contabilizado 4.400 muertos a manos de la Polic√≠a, aunque el clima de impunidad ha generado una oleada de hasta 20.000 asesinatos.
Desde que Palestina se convirtió en miembro de pleno derecho de la CPI, esta amenaza ha atormentado a las autoridades israelíes, que pueden ser procesadas por crímenes de guerra.
macriLa resiliencia de la sociedad argentina ante los horrores de nuestro pasado nos ha nutrido de experiencia, herramientas y capacidades que hoy se pueden capitalizar, sea para continuar con el fortalecimiento de políticas de Estado en materia de derechos humanos o para contribuir en el ámbito internacional a proteger a aquellos que más riesgos corren.
omar al bashirOmar al-Bashir, militar de carrera, tom√≥ el poder del Sud√°n por medio de un golpe de estado en 1989, deponiendo as√≠ al entonces presidente y al primer ministro. Posteriormente, encabez√≥ la reforma que dividi√≥ el Consejo de Mando de la Revoluci√≥n, en 1993 fue nombrado presidente y diez a√Īos despu√©s encabez√≥ la lucha armada en la regi√≥n de Darfur. En 2009, al-Bashir fue acusado por la Corte Penal internacional de cr√≠menes de guerra, cr√≠menes de lesa humanidad y en 2010 de genocidio. Sin embargo, a√ļn permanece pr√≥fugo de la Corte Penal Internacional.