crianza

En mi primer libro pretendo hacer un repaso sobre esas cosas que les pasan a los ni√Īos, normalmente a media noche o justo cuando vamos a salir de viaje. Entonces surge la duda: ¬ŅSalimos corriendo a urgencias, echamos all√≠ las horas o tiramos de conocimientos y seguridad?
Pienso en el tipo de personas adultas en las que espero que mis hijas se conviertan, y para eso, siempre me pregunto: "¬ŅQu√© puedo hacer hoy para fomentarlo?". Ser consciente de su futuro ha cambiado mi paradigma como madre. "Prepara a tu hijo para el camino, no el camino para tu hijo".
En mi trabajo como psicóloga clínica, la mayor preocupación que expresan los padres es no lograr que sus hijos sean disciplinados. No es ninguna sorpresa. A menudo, están frustrados y agobiados porque han intentado todos los métodos y estrategias sin éxito.
Cuando tienes una hija, empiezas a darte cuenta de que es tan fuerte como todos los demás de la casa; un alma ardiente con la misma vida, los mismos dones y las mismas pasiones que cualquier hombre. Pero también empiezas a darte cuenta de que la mayoría de la gente no la ve de esa manera.
Si realmente queremos saber de nosotros, si realmente nos preocupamos por conocernos, tenemos que formular bien las preguntas y escuchar de verdad las respuestas. Si no queremos una respuesta insustancial, no podemos hacer preguntas insustanciales.
Todos nos estrenamos como padres con una sola idea en la cabeza: lograr que tengan éxito, amor y felicidad. Evita lo que hará que tu hijo sufra depresión, ansiedad, rabia, relaciones familiares tensas, problemas con sus amigos, autoestima baja y conflictos emocionales a lo largo de su vida.
Cuando hablo sobre la ira, la depresión y las formas de ser padres, la gente a veces me lanza miradas incómodas o de incomprensión. Pero la mayoría de las veces, veo caras de alivio, que incluso me dicen: "Sí, sé de lo que hablas".
Cuando tu hijo te mira fijamente a los ojos y te dice: "No, no voy a hacerlo", "Te odio" o "No puedes obligarme", sientes que te est√° desafiando y no sabes c√≥mo actuar. Tranquila, no eres la √ļnica. Aqu√≠ tienes siete estrategias que te ayudar√°n a no desmoronarte.
Sent√© a Kate, mi hija de tres a√Īos, que tiene autismo, en el asiendo del medio, sabiendo perfectamente que un desconocido estar√≠a sentado a su lado durante todo el viaje. Gracias por entretenerla y conseguir que este fuera, con todo, su viaje m√°s tranquilo hasta el momento.
Existen ciertas verdades evidentes en lo que a ser buenos padres se refiere. Nuestro trabajo es mantener seguros a nuestros hijos, permitirles desarrollar su potencial y hacer lo posible por que est√©n sanos y felices. Tenemos que dejar que el ni√Īo de tres a√Īos escale √°rboles y que el de cinco use cuchillos.