crianza

¿Qué hacían mis pequeñas de 3 y 6 años para que yo me pusiera así? Cosas de niños, descuidos, percances y actitudes que me irritaban hasta perder el control. Os puedo asegurar que no es fácil escribir esto. No es un periodo de mi vida que me guste recordar porque me odiaba mucho a mí misma.
Nunca he sido muy fan de los propósitos de Año Nuevo. Prefiero proponerme objetivos que sé que puedo ir cumpliendo poco a poco y valorar cada paso que voy dando y cada etapa que cumplo, para así llegar al fin que me he propuesto. Lo que no hago es proponerme objetivos inalcanzables que añadan estrés a mi vida.
Aunque no quiero que mi hija sienta lo que es tener un problema de verdad, me pregunto cómo puedo criarla en un entorno privilegidado y al mismo tiempo que esté vacunada frente a las enfermedades ñoñas del primer mundo.
Permitir que el niño experimente es también darle confianza y ayudarle a crecer entendiendo que la realidad del mundo exterior, su propia verdad y la de los adultos no tienen por qué coincidir. Los niños nos recuerdan que no hay sueños inútiles, y los sueños siguen siendo LA libertad universal.
Una niña necesita el apoyo de su padre en su incipiente desarrollo sexual, pues le ayudará a entender aspectos relevantes que servirán para modelar su visión del mundo y el lugar que ocupa en él. Tú puedes influir en su nivel de autoestima y de aceptación de su propio cuerpo.
La pregunta es por qué los padres han pasado de enseñarles a creer en sí mismos para convertirse en padres helicóptero que tratan de sobrebroteger a sus hijos a toda costa. Muchos profesores y expertos apuntan que esta generación no presta suficiente atención y confía demasiado en lo que viene de fuera, y no en sus motivaciones internas.
Leí una cantidad ingente de libros y artículos cuando estaba embarazada. ¿Cuánta de toda esa información usé realmente? Algo. Un poco. La mayor parte de lo que leí fue una pérdida de tiempo. Estas son las cosas que me habría gustado leer antes de lanzarme a la maternidad con mis libros, mis gráficos y mis ideales.
¿Os acordáis de esa charla que tuvisteis con vuestro hijo? ¿Cuando le dijiste que "la virginidad de una mujer no es un premio y acostarte con una mujer no te da puntos"? O mi favorita: "Tus experiencias sexuales no determinan cuánto vales, igual que las de una mujer no determinan cuánto vale ella".
Niños pequeños. Son pegajosos. Gotean mucho. Y se cargan nuestras cosas. Pero no los cambiaríamos por nada del mundo. No podemos. Así que como nos los tenemos que quedar durante 18 años o más, aprendamos de ellos. Esto es lo que nos pueden enseñar sobre la felicidad.
Empecé a buscar un hueco todas las noches para dibujar caras. Ella cogía un boli, muy concentrada, y empezaba a dibujar. Después yo añadía color, textura y pinturas, para completar las piezas. Ella coloreaba partes con rotuladores de colores, pero yo siempre los remataba con acrílicos.