crisis de refugiados

refugiadosLos países de la Unión Europea llevan meses "regateando" el número de personas refugiadas a las que dar acogida. Mientras, el número de personas que mueren en el Mediterráneo y que buscan una última oportunidad en Europa no deja de crecer.
Tal vez Merkel ha visto en este drama humanitario actual no sólo otra nueva oportunidad de reforzar ese liderazgo que tiene , sino también la posibilidad de modificar su imagen de madrastra europea que impone a los países del Sur unos regímenes de austeridad sin aceptar excusas o dilaciones. Ya no es la matrona prusiana insultada en Atenas y en otras capitales. Se ha convertido en la madre caritativa que abre su casa a esas víctimas de las guerras civiles y del terror islamista.
Me produce una honda tristeza que situaciones que aparentemente podrían ser una oportunidad para tomar conciencia y realizar cambios que ayuden a solucionar situaciones de injusticia queden en nada. ¿Han oído hablar estos días de propuestas de fondo a medio y largo plazo que ofrezcan alternativas a las personas que llegan a Europa huyendo del horror? Yo tampoco.
zapatosEn Calais los exiliados caminan descalzos hasta alcanzar la frontera, dejando un rastro de sangre que evoca a la placenta materna. Son humanos sin derechos humanos. Sin zapatos. Sin patria. Y sin esperanza.
trenAntes del verano, la prensa europea explicaba que las llegadas de seres humanos transportados como esclavos se producían en el sur de Europa, en Grecia, Italia o España. Pero ahora, los ricos ciudadanos del norte, descubren con sorpresa que las muertes se producen a las puertas de su casa; en el centro de Europa; dentro de los camiones patera, en la misma Viena.
campoEl verdadero problema no es la llegada de refugiados, sino esta inconsistente, casi histérica, respuesta a la misma. La protección de los refugiados es tanto una obligación legal como moral. No es una tarea fácil, pero tampoco es imposible. Debemos hacer más para proteger a quienes huyen de la guerra y la persecución. Con voluntad política, Europa puede mantenerse fiel a sus valores.
ataúd¿Qué habría pasado si Ulet hubiera muerto en Libia? Nadie se habría enterado. Pero falleció en el cruce entre África y Europa, ya rescatado, cuando cada vida empieza a contar, cuando la tragedia se explica y difunde: su caso llegó a los telediarios y a las portadas de los diarios italianos.
refugiadosQue los más de dos millones de desplazados en Líbano y Turquía no iban a quedarse allí permanentemente no era muy difícil de prever. Que Europa era su horizonte y terminaría siendo su destino resultaba obvio. Pero la Unión Europea se ha limitado durante todo este tiempo a mirar desde la barrera, como si aquello no fuese con ella. Hasta que han llegado.
refugiadosSi el papel del Gobierno húngaro en esta crisis prácticamente oscila entre la inacción y la agresión a migrantes y refugiados, la solidaria reacción de la sociedad civil es más que reseñable, especialmente en un país poco propenso a la movilización ciudadana. Sin el trabajo de los voluntarios y las muchas donaciones particulares de comida, ropa, calzado y artículos de higiene personal la situación sería probablemente insostenible.