debates presidenciales

Romney quiere hablar de forma dura como George W. Bush pero no quiere ser asociado con sus políticas y no puede estar siempre de acuerdo con Obama. Al final, igual que con sus políticas domésticas, no tiene valores fundamentales y está dispuesto a decir lo que sea para ganar. Eso no es solamente peligroso para EE UU sino para el mundo.
Ha vuelto el Obama que conocemos, de sonrisa fácil y energía, que trasmite tranquilidad. Y ha vuelto el Romney moderado, pero esta vez salió a la defensiva acerca de sus políticas, nervioso sobre las normas y el tiempo del debate.