derecho a una muerte digna

En la ma√Īana del 2 de abril, apenas 12 d√≠as despu√©s de que el pleno del Congreso dinamitara su √ļltima esperanza rechazando
Mirarse en el espejo de alguien que desea morir antes de verse incapacitado y tener que hacerlo de manera clandestina y en
La iniciativa de Ciudadanos ha recibido el apoyo del PP, el PSOE, Unidos Podemos, Compromís y UPN.
aramayonaDesde hace m√°s de dos a√Īos, cuando lo conoc√≠ sentado en su silla de ruedas en la calle Alfonso de Zaragoza al pie de su diaria reivindicaci√≥n en pro de una escuela p√ļblica y laica, sab√≠a que la determinaci√≥n tomada el martes por el profesor Antonio Aramayona formaba parte de su tr√°nsito vital y mortal. Me lo dijo mientras com√≠amos en un modesto restaurante, cerca de su casa, antes de despedirnos.
aramayonaAntonio Aramayona goz√≥ una buena vida y una vida buena. Alcanz√≥ a ser libre hasta donde la libertad alcanza y me ense√Ī√≥, como a tantos amigos y amigas, a comprender el sentido de esa libertad desde el afecto m√°s que desde la raz√≥n. Vivi√≥ libre, tan libre como muri√≥ cuando consider√≥ su vida cumplida.
antonioHe procurado a lo largo de mi vida que coincidieran lo que pienso, lo que quiero, lo que hago y lo que debo. Por eso he intentado tambi√©n que mi vida haya sido digna, libre, valiosa y hermosa. Y as√≠ he querido tambi√©n mi √ļltimo h√°lito de vida: digno, libre, hermoso y valioso. As√≠ he querido vivir y as√≠ he querido morir.
El artículo 143 del Código Penal no sólo no es capaz de impedir que se produzca la ayuda solidaria a quien pide morir, sino que genera además otra desigualdad, contraria a cualquier moral cívica; porque sólo impide morir en condiciones dignas, seguras y pacíficas, a quienes no tienen los recursos económicos para buscar legalmente ayuda en otro país.
Un forense debería saber que una enfermedad mental es, muy a menudo, causa de un sufrimiento superior al de la enfermedad física; de más difícil tratamiento, incluso sin el rechazo a la ayuda médica con el que se manifestaba la enfermedad en Isabel, la paciente que pidió ayuda a su hijo para morir.
eutanasiaEn Espa√Īa sigue penalizado el suicidio asistido y la eutanasia. Es decir, no es posible a√ļn que una persona de manera libre, consciente y reiterada solicite ayuda para morir en el marco de un proceso que hace que continuar viviendo le resulte insoportable y le comporte enorme sufrimiento.
Cabe preguntarse si nuestros pol√≠ticos habr√°n decidido terminar con el secuestro de nuestra voluntad desde una moral p√ļblica dictada por el poder religioso y gestionada desde un paternalismo trasnochado, impropio del siglo XXI. Si habr√°n empezado a comprender, por fin, el potencial liberador que tiene para las personas y las sociedades ser capaces de tomar las riendas de un proceso tan inevitable y personal√≠simo como el morir.