derechos de las mujeres

No me puedo imaginar siquiera qu√© sientes, compa√Īera, cuando no es el r√©gimen el que te golpea y te acosa. Cuando quien te increpa, te soba y te viola impunemente es un hombre, probablemente un compa√Īero, por cuyos derechos ciudadanos tambi√©n est√°s luchando.
Desde la salida a la luz p√ļblica de la triste historia de Amanat, muchos otros casos de violaciones han ocupado las p√°ginas de los diarios. Vivimos un momento de inflexi√≥n en la historia de la India. Es la primera vez que el pa√≠s entero se moviliza as√≠ para defender los derechos del colectivo discriminado m√°s numeroso del mundo.
Est√°n lanzando una se√Īal clara: que el golpe final contra el r√©gimen vendr√° de su parte. Y si este r√©gimen cae, ser√°n ellas la fuerza clave para que ello se produzca. Es la se√Īal de que esta revoluci√≥n es la revoluci√≥n de las mujeres, de aquellas mujeres que m√°s necesitan derechos y libertad completa.
No estamos dispuestos, y mucho menos dispuestas, a "tirar la toalla" tras a√Īos de lucha y trabajo para construir esta Democracia, tras batallas perdidas y ganadas a favor de la coeducaci√≥n, la igualdad, la libertad, la corresponsabilidad y contra la violencia de g√©nero.
En todas las declaraciones del ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, encontramos elementos cargados de misoginia tradicional, al despreciar la capacidad de las mujeres para decidir sobre su propia vida.