drogadiccion

Esta sentencia no tiene en cuenta el verdadero motivo por el que la gente no es capaz de dejar los opioides.
Mi hija de 15 a√Īos Hannah amenaz√≥ con cortarme los pulgares, con matarme mientras dorm√≠a y con quemar la casa con nuestra
matthew hallSi pudiera volver a esos d√≠as, esas semanas o esos meses anteriores a la muerte de Patrick, lo √ļnico que s√© que har√≠a con certeza es llamarle por tel√©fono. Le dir√≠a que no s√≥lo le quiero porque es mi deber como hermano. Le quiero porque se lo merece. Merece luchar la pena por √©l.
Tras acusar a la CIA de querer asesinarle y llamar "hijo de puta" a Obama, llega la √ļltima 'bocachanclada' del presidente
series medicos¬ŅSon rigurosas las series de televisi√≥n cuando abordan temas m√©dicos? Profesionales de la medicina analizan series como Breaking Bad, Homeland o The Big Bang Theory en un libro de descarga gratuita publicado por la Fundaci√≥n Dr. Antoni Esteve. Estas son sus conclusiones.
depression shadowTrazamos un plan para que en dos a√Īos estuviera limpia. Fuimos ingenuos; tardamos casi doce a√Īos en ver el final del t√ļnel. Nuestras esperanzas crecieron y cayeron en picado tantas veces que perd√≠ la cuenta. La vida de mi hija siempre estuvo marcada por la adicci√≥n.
drug addictionNo hay tema en nuestra cultura que esté tan dominado por los mitos y las equivocaciones como las drogas. Nos da miedo hablar de ellas. Nos sentimos tentados de decir las típicas frases de siempre: "Hay que decir que no" y sus demás variantes.
cannabisLas drogas han destruido muchas vidas, pero las malas políticas han destruido muchas más. Todos queremos proteger a nuestras familias del peligro potencial de las drogas. Pero si nuestros hijos desarrollaran un problema de drogadicción, seguro que querríamos que cuidaran de ellos como pacientes que necesitan tratamiento, y no que fueran catalogados como delincuentes.
sad womanLa heroína tiene como rehén a la persona que era antes. Antes era más alegre, me reía más. Trato de recordar el momento en el que mi mundo empezó a girar a su alrededor. Ahora está presente en casi todas mis conversaciones y, cuando no se habla de ella abiertamente, está en las miradas de entendimiento, en los exasperados suspiros o en las caras de compasión.
heroinHace tiempo consegu√≠ salir de una rutina de 10 dosis de hero√≠na al d√≠a. Pero ahora hay un monstruo suelto por el pa√≠s y tenemos que acabar con el tab√ļ: no m√°s censura, ni gente que afirme "yo me hago cargo" o "mi hijo no necesita algo as√≠". La suerte est√° contra los que se meten la primera dosis. Y la educaci√≥n es el √ļnico camino para la victoria.