Ed Miliband

cameronLa luna de miel de Cameron con el electorado británico va a durar muy poco. Los resultados electorales corren el riesgo de producir un espejismo algo engañoso. La dura realidad del Reino Unido es que nunca ha estado tan dividido internamente ni ha estado tan aislado del mundo y de Europa. En otras palabras: corren el riesgo de partirse en dos y quedar borrados del mapa donde sus intereses están representados: Europa.
Los británicos han reelegido a David Cameron como primer ministro, en unas elecciones con un resultado inesperado. Ninguna
Quizá una de las razones de que nos encontremos en esta posición sea que tardamos demasiado en elegir un nuevo líder tras la derrota de Gordon Brown en 2010 y permitimos así a los tories dirigir las decisiones económicas en el Parlamento sin refutar sus ataques sobre nuestra gestión con suficiente claridad y vigor, sin ofrecer argumentos ni propuestas para forjar una coalición del centro-izquierda del espectro político.
Goteo de dimisiones tras la victoria por mayoría absoluta del conservador David Cameron en las elecciones británicas. El
LA SORPRESIVA VICTORIA DE LOS NACIONALISTAS ESCOCESES El ya exlíder laborista ha intentado animar a sus compañeros de filas
El Reino Unido ha superado la crisis mejor que muchos de sus vecinos europeos, armado con su libra, su banco central y el dinamismo de su economía. Esta es la razón principal por la que la mayoría de encuestas dan este jueves como ganador al partido conservador de David Cameron.
La gente no quiere llamar a las puertas de los conservadores. Y yo tampoco querría. Pero sí quieren llamar a las puertas de los laboristas, ya que comparten nuestra visión de que Gran Bretaña sólo triunfará cuando las familias trabajadoras tengan éxito.
labour Como bien analiza la revista New Statesman, cinco años después de la elección de Ed Miliband al frente del Partido Laborista sobre la base de girar el Reino Unido hacia la izquierda, y tres después de decir "este es un momento para el centro-izquierda", es bastante desconcertante que la única de las promesas electorales laboristas que ahora capta la atención del público es una sobre los controles en la inmigración.
El líder laborista británico, Ed Miliband, vivió este martes una accidentada última visita a Escocia antes del referéndum
El primer ministro de Reino Unido, David Cameron, el líder laborista, Ed Miliband, y el líder liberal demócrata, Nick Clegg