empatia

Casi toda enfermedad, especialmente si es crónica, tiene dos caras: el enfermo, sin duda alguna, y los que le rodean, sobre
Escrito por Erin Leonard Como terapeuta de niños, la queja que oigo con más frecuencia por parte de los padres es: "Mi hijo
"Este proceso puede empezar mucho antes de lo que se pensaba hasta ahora". ❤️
Por muy extraño que te parezca, tú también tienes defectos.
manosCuando a un familiar o a un amigo nuestro le diagnostican un cáncer, el mundo se nos viene abajo, nuestros valores se descolocan, nuestras emociones estallan y posiblemente nuestra cabeza buscará razones inexistentes que nos expliquen por qué le ha tocado precisamente a esta persona sufrir la enfermedad. Pero hay una cosa que seguro que debemos, podemos y sabemos hacer, y se resume en un solo verbo: acompañar.
dalai lama archbishop tutuMe quedé sin palabras ante la sencillez y la profundidad de lo que decía el Dalai Lama. Estaba muy lejos del don't worry, be happy de la popular canción de Bobby McFerrin. No se trataba de una negación del dolor y del sufrimiento, sino de un cambio de perspectiva, de ver que otras personas también sufren.
Una de las espinas más dolorosas para los padres de niños con TEA es escuchar cómo el trastorno de sus hijos se banaliza
paulina porizkovaEsa niña delgada de grandes ojos tristes que llevaba una trenza que le caía por la espalda, la que cargaba con una bolsa con todas sus posesiones de valor en una mano y con su hermanito en la otra. Yo fui esa niña refugiada. Era 1973. Habíamos huido de una Checoslovaquia comunista para ir a Suecia.
Es más factible que la violencia aparezca en territorios en los que el Estado no la puede controlar o que no están gobernados por democracias, y es normal que no nos cause tanta conmoción como cuando surge en democracias avanzadas. Por eso quizá nos sorprenden y nos golpean más hechos como los de París, que lo sucedido en Beirut un día antes, o en Kenia.