escuela

La escuela debe desarrollar esencialmente la competencia fundamental, que es encontrarle sentido a la vida de cada uno. Construir tu propio proyecto. Y entender que se trata de construirlo, porque no viene dado. Y que sin proyecto es muy difícil y poco significativo vivir.
La escuela, no. La escuela nos da monotonías, previsibilidades, controles y cerrazones como si fueran un valor. Pero no lo son. La escuela se precia de lo que no vale. La escuela se refugia y controla sus variables para que allí, en su ámbito y su alcance, no suceda lo que no sabe cómo gestionar.
La escuela mata. El problema son ellos, mis hijos, los ni√Īos. La escuela me los est√° deformando; nos los est√° reduciendo. La escuela les est√° impidiendo vivir. ¬ŅC√≥mo es la maniobra escolar? Es siempre la misma: lo complejo reducido a lo simple. Quiero decir, lo vivo a lo muerto; lo abierto a cerrado.
La escuela libre no produce s√ļbditos, ni piezas programadas para encajar en el engranaje, sino mentes librepensadoras y creativas. Los ni√Īos libres no est√°n atocinados ni son unos in√ļtiles, se puede tener una conversaci√≥n normal con ellos, entienden el mundo que les rodea. Son otra cosa.
El movimiento de digitalización escolar en el que trabajamos invertía el orden en el que la escuela quería avanzar: no se trata -como desea la escuela- de escolarizar lo digital y volverlo funcional al modelo pedagógico imperante, se trata de digitalizar la escuela y transformarla.
Quiero hacer una escuela nueva y sé que me dirán que primero debo anunciarla para que la discutamos. Y quiero decir que no; que primero quiero hacerla y luego, hecha y sobre los hechos, quiero que la discutamos. Pero no para ver si sí, sino para ver qué más y por dónde.
F√°cilmente nos ponemos de acuerdo en que la escuela debe cambiar. Una y otra vez, nos ponemos de acuerdo. Y luego no cambia. ¬ŅQu√© pasa? Creo que la cuesti√≥n est√° en la noci√≥n misma de 'ponernos de acuerdo'. Es que no se trata de ponernos de acuerdo...
La semana pasada, el New York Times public√≥ una historia sobre los problemas que plantea que los ni√Īos utilicen sus propios aparatos tecnol√≥gicos en el colegio. Pues bien, yo tengo en mi propia casa un excelente experto en el tema: mi hijo adolescente.
En todos los sectores, el mismo proceso: los recortes y desmantelamiento del sistema p√ļblico se llevan a cabo tras culpabilizar a los profesionales. All√≠ donde hay posibilidad de convertir las necesidades de los ciudadanos en un negocio -sanidad, educaci√≥n, justicia, seguridad- se sigue el mismo protocolo.