expatriados

Calculando, me doy cuenta de que con 25 horas de trabajo semanales ganaría unos mil euros netos al mes en Irlanda . Más de lo que mis amigos auditores, ingenieros, psicólogos y periodistas reciben en Madrid por 40 horas a la semana, que siempre terminan siendo 50.
Me cae genial. Jess es extrovertida, simp√°tica y cari√Īosa. Pero no s√© cu√°nto podr√° durar esta convivencia. Solo llevo aqu√≠ unos d√≠as y ya es evidente la incompatibilidad de nuestros ritmos biol√≥gicos.
En Mauricio la religi√≥n no parece impregnarlo todo, pero marca la convivencia entre sus habitantes al ser un pa√≠s multiconfesional. Espa√Īa es en cierto modo un pa√≠s mucho m√°s sectario que Mauricio.
Family, friends and food. Son estas tres cosas las que al emigrar suelen echarse m√°s de menos, y normalmente por el orden enumerado. Cuando viv√≠a en Singapur pr√°cticamente los √ļnicos productos espa√Īoles que pod√≠a uno esperar encontrar eran vino y aceite de oliva.
Amanezco en el cochambroso sofá de Mr.Dirty y tecleo en mi portátil el nombre de la web donde empezar a buscar piso. Mi escaso patrimonio me llega para pagar, o tres meses de alquiler, pero sin comer, o sólo dos si quiero evitar la muerte por inanición.
Ten√≠a un trabajo que empez√≥ siendo indefinido y acab√≥ siendo por d√≠as. Pero ni ese, ni ning√ļn otro empleo que pudiese conseguir en nuestro ahora "austero" pa√≠s, iba a permitirme labrarme un futuro. Hice las maletas, y escog√≠ un destino: Dubl√≠n.
No pretendo venderle a nadie la moto de que en el extranjero todo es jauja. No es mi intenci√≥n decir que en Espa√Īa no hay futuro, pero hoy por hoy no hay trabajo, y a largo plazo, ya lo dijo Keynes, todos muertos.
No vendamos la moto de que en el extranjero todo es jauja. Hacerse un hueco en una sociedad desconocida depende de la suerte, de la formación y de la persistencia que pongamos.
Quiz√°s estas l√≠neas animen a alg√ļn compatriota a buscarse la vida por aqu√≠ abajo. Lo que lee uno sobre la juventud en Espa√Īa y sobre esta crisis invita a pensar que a lo mejor tengo √©xito.
El caso de Dawid es un ejemplo de lo que se puede conseguir si se tienen sue√Īos que cumplir y se vive con la ilusi√≥n de alcanzarlos. Desfallecer cuando las cosas van mal te lleva a sucumbir. Tener ilusiones te da vida.