felipismo

podemosEn un partido político nuevo con perspectivas de buenos resultados electorales, suele percibirse un cierto olor a cargo, dinero y despacho, que atrae a no pocas personas. Unas van de cara y tienen poco que ocultar. Hay otras personas, en cambio, con una cierta experiencia en el mundo de la política (aunque, generalmente, algunas no hayan pasado de la Segunda División B política) y muchos modos de maniobrar, maquinar y urdir para conseguir sus planes.