fin-del-consenso-de-la-transicion

manosLo que realmente deber√≠amos plantearnos es una revisi√≥n del acuerdo constitucional que nos permita un orden social pac√≠fico y justo en las coordenadas del siglo XXI. Es decir, necesitamos otro contrato con el que podamos renegociar el poder, la ciudadan√≠a y las relaciones entre ambos. Un contrato que, por supuesto, deber√≠a asumir las lecciones de casi 40 a√Īos de experiencia constitucional y que deber√≠a responder a una proyecci√≥n de valent√≠a que no fue precisamente la que caracteriz√≥ la transici√≥n.
pactos deCuando le reproch√© a Monedero que defendiera la supresi√≥n de Fraga como constituyente (las primeras elecciones democr√°ticas del 15-J de 1977 le hab√≠an dado 16 esca√Īos), Monedero se enfad√≥, tal vez con raz√≥n, por si de mis palabras pod√≠a deducirse que √©l estimara procedente ejecutar al ministro de Franco.
podemosCon el 15M, los dolores particulares, que antes nos avergonzaban porque nos situaban en el papel de culpables de la desdicha -la culpa atenazadora de esa moral que no hemos sabido a√ļn sustituir por otra- se convirtieron en dolores compartidos, y al hacerlo nos han permitido identificar al agente causal de los mismos.
puertadelsolDesde la Transici√≥n hasta hoy ha habido ocasi√≥n de varios recambios generacionales, pero por alg√ļn motivo, se han realizado de una forma imperceptible. Nada que ver con aquella generaci√≥n del 68 tan ruidosa y rupturista. Ahora, la cosa parece cambiar. Seguramente no tendremos una revoluci√≥n, ni siquiera un periodo constituyente, pero algunos j√≥venes han empezado a reclamar su lugar, y los mayores parecen, por fin, mayores.
2014-02-06-20131023sesioncontrol.jpgNi bicicleta, ni barba, ni tup√©. Lo hipster de verdad es ser tr√°nsfuga. El cambio de chaqueta de toda la vida en su acepci√≥n moderna se vincula a la reorganizaci√≥n de fuerzas pol√≠ticas, consustancial a esta segunda transici√≥n que presuntamente liquidar√° el r√©gimen del 78, mientras que el denostado transfuguismo cl√°sico siempre ha se√Īalado a los pol√≠ticos que se pasan a otro partido con la intenci√≥n de provocar un cambio de poder y con intereses poco l√≠citos.
nuevaLa nueva política se tiene que parecer a la nueva sociedad, y evolucionar al ritmo que esta cambia. No es suficiente que un partido se adapte a las nuevas prácticas de forma puntual. Deben contemplar mecanismos que permitan la actualización permanente en una sociedad que cambia a gran velocidad. Ahora más que nunca necesitamos partidos flexibles en las prácticas.
congresoHoy y aqu√≠ quiero llamar de nuevo la atenci√≥n sobre el inquietante tufo de intolerancia sectaria que exhuman muchas de las actitudes y comentarios provenientes de quienes se han erigido en fervientes abogados de la "demolici√≥n" del despectivamente llamado "R√©gimen del 78", argumentando un sedicente "movimiento destituyente" que, seg√ļn su narrativa, habr√≠a tomado el relevo a la indignaci√≥n, ciertamente justificada, que dio en llamarse "15-M".
marchaQue la marcha del 31 se proponga como la construcci√≥n en marcha de un in√©dito sentido colectivo popular con voluntad de cambio es lo que resulta novedoso en la historia de nuestro pa√≠s. Hemos vivido tantos a√Īos entre la pinza del cinismo y la queja expresiva sin gram√°tica colectiva que nos cuesta entender que podemos pasar del yo al nosotros sin sentimiento de verg√ľenza.
Desde este sentido, la acusaci√≥n de populismo a sus rivales pol√≠ticos se antoja hip√≥crita. El populismo, se afirma en miembros de la c√ļpula del PSOE, es ofrecer soluciones simples a problemas complejos. ¬ŅQu√© ser√≠a entonces ofrecer simplemente un rostro a situaciones de discusi√≥n complejas?