Argentina y el organismo de cr茅dito arrastran una relaci贸n tirante desde hace d茅cadas. Cristine Lagarde, directora del FMI, utiliz贸 una met谩fora de f煤tbol para que el mensaje a la Argentina le quedara bien claro: "Ya tiene tarjeta amarilla. Ahora tiene que elegir si quiere la roja".
El ajuste implica por lo general austeridad y reformas estructurales. Lo ideal es que los sindicatos y las empresas acuerden una reducci贸n coordinada de los precios de los bienes no transables.
La econom铆a estadounidense podr铆a quedar expuesta a graves riesgos al final de este a帽o a causa de dos heridas que podr铆a infligirse por mano propia: el "precipicio fiscal" y el tope de la deuda.