gentrificación

El emocionado agradecimiento de Pepi, vecina desahuciada en Lavapiés

El emocionado agradecimiento de Pepi, vecina desahuciada en Lavapiés

Así agradecía Pepi el apoyo a todos los que han intentado evitar su desahucio. La resistencia vecinal no ha podido impedir que finalmente tanto ella como Rosi, Mayra, Juani y sus familias se queden en la calle. Entre esas familias hay un bebé de un mes y una persona discapacitada. Sus casas han sido tapiadas por la policía y sus objetos han quedado dentro de los que eran sus hogares. Los alquileres de algunos de estos vecinos han subido vertiginosamente, en el caso de Rosi, de 400€ a 1.700€ mensuales. A pesar de que la ONU ha pedido que se paralicen sus desahucios y que políticas del Ayuntamiento de Madrid, como Manuela Carmena o Rita Maestre, hayan apelado a que los tribunales escuchen esas recomendaciones de la ONU, los desahucios han seguido su curso por orden judicial.
El hotel del arzobispo

El hotel del arzobispo

¿De verdad el arzobispado de Barcelona necesita construir una residencia (eufemismo flagrante) de ciento quince plazas? ¿El arzobispado de Barcelona no tiene ningún reparo en ejecutar una obra que gentrificará (otra vez la desagradable palabra) todo un barrio, todo para lucrarse con una operación inmobiliaria? ¿Es que la crisis no nos ha enseñado nada?
Urbanidad y ciudadanía

Urbanidad y ciudadanía

Estos días de navidad son propicios al exceso, al ruido, a la melancolía por los tiempos que se fueron; pero ni siquiera el anuncio de la ONCE nos hace olvidar que nos están reacomodando en un orden neoliberal, maleducado y poco democrático, sin oposición. Las formas de vida comunitarias -la urbanidad, en suma- no se pierde por gusto, sino por mal gusto, cuando nos resignamos a la basura del consumo.