golpe de estado en egipto

egiptoEn su desesperado afán por asentarse en el sillón presidencial, tras el golpe de Estado en Egipto que lideró el 3 de julio del pasado año, Abdelfatah al Sisi se marcó inicialmente dos prioridades: mejorar la penosa situación económica heredada y garantizar la seguridad del país. Pero las cosas no van nada bien.
Al menos siete personas han muerto y 261 han resultado heridas en los últimos enfrentamientos entre los partidarios de Mohamed
Informar correctamente acerca de las cifras es siempre importante, pero lo es más aún en este caso, puesto que se utilizan para legitimar un cuartelazo. "No es un golpe", se nos dice, porque "todo" Egipto se lo pidió al Ejército. Por supuesto, es una argumentación falaz de partida.
El cineasta egipcio afincado en Madrid, Basel Ramsis, está harto de repetir lo que para él es obvio sobre la caída de Mohamed
EEUU y la Unión Europea están desconcertados. No saben cómo responder al el golpe de Estado de Egipto que ha acabado, de
Merecería ser enseñado a los niños en los colegios bajo el título: "Niños, así se dan los golpes de Estado suaves". ¡Este es el post-modernismo en el terreno de los golpes de Estado! Pero, todavía faltan los capítulos sangrientos.