grandes-ciudades

Se√Īor, confieso que he pecado; es m√°s, confieso que peco constantemente, sin control, y lo que es peor, sin remordimientos. Cuando se vive en una gran ciudad, la tentaci√≥n se cruza con nosotros en cada esquina. Quiz√°s se llaman pecados CAPITALES porque Madrid es una ciudad hecha para pecar.
estados unidos Buena parte de la realidad que alimentaba los estereotipos que los espa√Īoles ten√≠an de Estados Unidos en los a√Īos 70 y 80 se ha esfumado sin darnos cuenta. Estados Unidos era, entonces, el pa√≠s de la mercanc√≠a barata. Hoy, mucha gente que vive a caballo entre los dos pa√≠ses, llena las maletas de ropa de Zara y de Mango cuando llega a Espa√Īa.