guerrilla colombiana

la habanaSe necesita ser muy obtuso, muy amargado o muy maquiavélico para desconocer la trascendencia del acuerdo firmado entre el Gobierno de Colombia y la guerrilla más grande y antigua del continente americano. Cuando oigo a aquellos que aclaran que no quieren ser aguafiestas, no me cabe la menor duda de que es eso justamente lo que pretenden
guerrillaEs cierto que esa guerrilla no es un ejército de ángeles, pero esta sociedad tampoco es una congregación de hermanitas de la caridad. Los miembros de las Farc son igualmente colombianos, con todo lo bueno y lo malo que nos caracteriza.
guerrillaEl escenario de construcción de paz al que aspira Colombia necesita de medidas que comprendan la construcción de paz, no como ausencia del conflicto, sino como ausencia de las condiciones estructurales y culturales que han acompañado a dicho conflicto violento.
colombiaEl proceso actual de La Habana rompe con todo lo anterior y, por primera vez, supone una real oportunidad a la desactivación del conflicto armado con las FARC. La guerrilla sabe que no es posible tomar el poder político por las armadas, y al Gobierno no le interesa mantener ingentes inversiones en recursos militares cada vez con resultados más cuestionables. He ahí el optimismo.
No cabe duda de que la ciudad de Montería llama la atención a nivel internacional, y que su modelo de generación de empleo no solo está mejorando la calidad de vida de sus habitantes, sino que además está reescribiendo la historia de una región para siempre.
En plenas negociaciones de paz, un bombardeo militar ha causado la muerte de al menos 20 guerrilleros en un campamento de
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) han anunciado que en el inicio de las conversaciones para alcanzar