gula

Se√Īor, confieso que he pecado; es m√°s, confieso que peco constantemente, sin control, y lo que es peor, sin remordimientos. Cuando se vive en una gran ciudad, la tentaci√≥n se cruza con nosotros en cada esquina. Quiz√°s se llaman pecados CAPITALES porque Madrid es una ciudad hecha para pecar.