hospital del henares

El pasado domingo me sentí víctima de una situación surrealista, una situación enormemente kafkiana: un hijo que va a visitar a su madre al hospital y que no puede verla porque el hospital tiene prohibido informar sobre la habitación en la que descansan los pacientes.
Puestos a comparar y para ser justos, se puede analizar el coste que supuso un modelo, el de la gestión privada, y otro, el de la gestión pública, teniendo en cuenta el coste por cama.
Varios miles de personas han coreado "¡El Henares no se vende!" frente a las puertas del Hospital de Henares, en la localidad