huelga en sanidad

Entramos en la tercera semana desde que comenzó el conflicto. Lejos del desánimo la sensación es que SE PUEDE. Los profesionales de todas las categorías han sentido como propio el ataque a la sanidad pública, creemos en ella como profesionales y como pacientes que somos o seremos. Estamos dispuestos a llegar al final.
Pido disculpas a mis pacientes por las molestias que les pueda causar, pero existen poderosos motivos para no quedarse callado. Estamos dispuestos a mucho más por que no pensamos solamente en nosotros, pensamos en todos.
No es nuevo el interés del Gobierno de Madrid por poner en venta el sistema público de salud. Indecente que un Gobierno actúe sobre algo que es de todos. Es como si el presidente de comunidad de vecinos pone en venta tus muebles. ¿No protestaríamos? ¿No saldríamos a denunciar tamaña tropelía?