huffpost

Es asombroso que un diario que todav√≠a no ha cumplido dos a√Īos de vida haya conseguido auparse y situarse en el r√°nking de los diez medios m√°s le√≠dos de este pa√≠s, pero as√≠ lo certifican los √ļltimos datos de audiencia: 1.537.000 lectores en Espa√Īa entraron en febrero en El Huffpost para informarse, debatir, comentar o compartir la actualidad. Somos ya el tercer diario generalista nativo digital, con una apuesta permanente y comprometida por informar de la actualidad, y utilizando los nuevos formatos que ofrece la red.
Cuando accedas a tu cuenta y vayas a hacer un comentario, se te pedirá que enlaces tu perfil de El HuffPost con la de Facebook. Luego, decide cómo te gustaría que apareciese tu nombre. Puedes elegir que aparezcan tanto tu nombre y apellidos como tu nombre y la inicial de tu apellido. Esta será toda la información visible para la Comunidad, y tendrás control sobre tu información privada a través de los ajustes de privacidad de Facebook.
Y la Le HuffPost, la edición francesa, llegó un poco antes: el 23 de enero de 2012. El Huffington Post que lees, la versión
Condenar la toxicidad online es sencillo e indoloro; hacer algo al respecto es más difícil y más importante. En The Huffington Post hemos decidido dar un paso adelante y verificar la identidad de las nuevas cuentas de usuario. No eliminaremos todas y cada una de la notas de negatividad y bajeza de la web, pero creemos que este cambio servirá de filtro.
Nos ha dado la oportunidad de que otras voces políticas expresemos abiertamente nuestros puntos de vista. Voces que hemos compartido un mismo espacio con activistas, economistas, jóvenes emigrantes, desempleados, artistas, sociólogos, etcétera.
En solo un a√Īo en el peque√Īo equipo de la edici√≥n espa√Īola de The Huffington Post hemos pasado de cero lectores a 1.261.000 usuarios √ļnicos. Aunque a√ļn estamos reponi√©ndonos de la aceleraci√≥n, nos ha dado tiempo de sacar 12 conclusiones sobre periodismo e internet.
Konnichiwa! La salida de Huffington Post Japan representa cumplir nuestro objetivo de invitar a un n√ļmero creciente de voces de todo el mundo a una conversaci√≥n que es cada vez m√°s global. Y es la prueba viviente de que los medios de comunicaci√≥n del siglo XXI han trascendido las barreras antes insuperables de la geograf√≠a, la lengua y la cultura.