Humor

Las visitas al súper son una fuente inagotable de conocimiento. Estoy comprando cosas para la cena y oigo: "hoy comida suavecita que he pillado una gastronomitis". Desconocía esta enfermedad, pero resulta prometedora.
Cuando yo leí la vida de ese conde de Sandwich, adoré inmediatamente a Woody Allen. Pero Ferran Adrià ha dado un paso más. Allen se inventó una vida, pero Adrià la ha encarnado. Y eso tiene muchísimo más mérito.
A mí eso de la Gastronomía (con mayúsculas, por favor) me resulta de las cosas más aburridas del planeta. En realidad a mí la gran cuestión gastronómica (con minúscula) que me quita el sueño es ¿por qué los restaurantes de lujo odian las patatas fritas?
¿Alguien te dijo de pequeño aquello de: "Niño, deja de hacer el tonto de una vez o no llegarás a nada en la vida"? Pues bien, a nosotros no... Y ese bofetón no dado a tiempo es el responsable de que hayamos hecho de nuestra eterna inmadurez una saludable forma de ganarnos las lentejas.
El rey Juan Carlos no se libra del sentido del humor de los internautas españoles. Nada más conocerse la noticia de la caída