imagen personal

Denuda, me puse frente a las puertas del armario con las luces encendidas y me mentalicé. Respiré hondo y coloqué los espejos para poder verme de cuerpo entero. Abrí los ojos y observé mi cuerpo con atención. Y al descubrir la verdad me dio un vuelco el corazón: ya no soy una mujer joven.
Este a√Īo, me hice un prop√≥sito de A√Īo Nuevo: "Este verano me voy a poner un bikini". Ellos: "¬ŅY qu√© vas a hacer? ¬ŅUna dieta vegana o paleol√≠tica? ¬ŅO te vas a operar?" Yo: "He dicho que me iba a poner un bikini, no que fuera a adelgazar". No entend√≠a por qu√© a ellos les costaba tanto pillarlo.
Cuando tienes una hija, empiezas a darte cuenta de que es tan fuerte como todos los demás de la casa; un alma ardiente con la misma vida, los mismos dones y las mismas pasiones que cualquier hombre. Pero también empiezas a darte cuenta de que la mayoría de la gente no la ve de esa manera.
Escucha. Te entiendo. Pesas unos gramos más de lo que te gustaría (quizá unos kilos más de lo que te gustaría). Entiendo perfectamente cómo te sientes. Nos fijamos en nuestros defectos hasta el punto de llegar a ocultar cualquier tipo de documentación que muestre nuestra cara redonda y un cuerpo con curvas. Me pregunto cómo una papada puede llegar a sobreponerse a la belleza de una madre acurrucando a su hijo.