jesp

Dudas. Reflexi√≥n. L√°grimas. Sonrisas. La verdad es que no s√© que hacer. Me cuesta creer que me hayan ofrecido un trabajo de periodista en Espa√Īa. Precario, claro. Pero trabajo al fin y al cabo. Sin duda es una buena noticia. Aunque lo cierto es que ya le he cogido cari√Īo a Dubl√≠n.
30 de abril de 2013. Diez de la ma√Īana. Me despierto, incomod√≠sima, embutida en un saco que limita todos mis movimientos, aplastada entre otros dos seres. Emocionada, a sabiendas del incre√≠ble d√≠a que nos espera, las levanto sin ning√ļn tacto: "¬°Dormilonaaaas! ¬°Despert√°os, que es Queen's day!"
Somos los Millennials, los que obtuvimos la mayoría de edad al empezar el milenio 2000. Dicen que somos la generación más preparada de la historia, pero que pecamos de ser creídos y malcriados. Nos han hecho creer que podríamos llegar donde quisiéramos. Esto nos ha llevado a pedir más a la vida, a tener expectativas muy altas que raramente se ven satisfechas.
Huevos, leche, harina, mantequilla... Yo creo que para hacer tortitas no hace falta nada m√°s, ¬Ņno? Salgo del s√ļper y pongo rumbo a casa. ¬°A mi nueva casa! Andy, mi nuevo flatmate, que es irland√©s, me ha dicho que hoy vamos a celebrar el "Pancakes Tuesday". Estos buscan cualquier excusa para atiborrarse a hidratos de carbono...
Llaman a la puerta; es él. Yo me santiguo, que aunque no sea creyente. Le abro, y ya desde fuera, inspecciona cada rincón de la casa. Nada más entrar, posa su dedo índice en el rodapié, y no lo levanta hasta haber recorrido todo el perímetro del piso. Se gira hacia mí y me observa para asegurarse de que vea bien su dedo, envuelto en una bola de polvo.
Cientos de miles de franceses se manifestaron en Par√≠s contra el proyecto de ley que se ha dado en llamar matrimonio para todos. Asistir al debate sobre el matrimonio gay en Francia es como viajar en el tiempo, y por una vez en este viaje Espa√Īa es la estaci√≥n del futuro y no la del pasado.
Ser JESP es duro, -pese a que haya alguna lumbreras por ahí que opine que los jóvenes de hoy en día emigramos por espíritu aventurero-. Pero también es cierto que empezar de cero en otro país (en materia de hogar, de amigos, de trabajo y de dinero), te hace luchar más que nunca, y lograr objetivos que jamás hubieras imaginado alcanzar.
Llevo currando en los medios desde los 19 a√Īos, muchas veces sin cobrar, siempre con la teor√≠a de que el que siembra recoge. ¬ŅY de qu√© me ha servido? ¬°Si estoy de dependienta en una tienda! Ya, ya s√© que hay unos 10.000 periodistas espa√Īoles en paro, y que adem√°s mi prop√≥sito es dif√≠cil.
El lunes supimos que el Gobierno estudia dar permisos de residencia a aquellos extranjeros que compren un piso en Espa√Īa de m√°s de 160.000 euros. Leo el martes en un editorial de 'La Vanguardia' que lo que se intenta poner en se ha hecho ya antes en pa√≠ses como Mauricio, en donde resido.
Ay Paco. Mi querido Paco. Cu√°ntas noches cenando pescado envasado al vac√≠o. Cu√°ntas horas buscando en el s√ļper algo que no fuera salm√≥n o bacalao. No tengo ni idea de qu√© haces t√ļ, un Paco castellonense, vendiendo pescado en Dubl√≠n, pero tampoco me importa. Paco, por favor, no me abandones.
Los pocos ciudadanos norirlandeses que acceden a hablar del tema me ayudan a entender que, adem√°s del sentimiento de pertenencia a distintas naciones, existe una tirantez no tanto religiosa como social. Los pro-ingleses son considerados como "ricos", y los pro-irlandeses como "pobres".
"Hello are you Ciaran? Nice to meet you!" Le doy la mano, que aquí lo de los dos besos no se lleva, y sin querer le doy un pisotón. Bfff , bien empezamos. (¡Ya os dije que soy muy torpe!). Me pongo roja pero él se ríe. Es el director de la revista online LeCool Dublín.
Calculando, me doy cuenta de que con 25 horas de trabajo semanales ganaría unos mil euros netos al mes en Irlanda . Más de lo que mis amigos auditores, ingenieros, psicólogos y periodistas reciben en Madrid por 40 horas a la semana, que siempre terminan siendo 50.
Me cae genial. Jess es extrovertida, simp√°tica y cari√Īosa. Pero no s√© cu√°nto podr√° durar esta convivencia. Solo llevo aqu√≠ unos d√≠as y ya es evidente la incompatibilidad de nuestros ritmos biol√≥gicos.
Amanezco en el cochambroso sofá de Mr.Dirty y tecleo en mi portátil el nombre de la web donde empezar a buscar piso. Mi escaso patrimonio me llega para pagar, o tres meses de alquiler, pero sin comer, o sólo dos si quiero evitar la muerte por inanición.