jesus G. Pastor

jesus Bolivia, India o España, Líbano, Pakistán o Tanzania, el lugar importa poco, estos destellos universales nos hablan en el mismo idioma, un idioma frágil, casi siempre fugaz, pero rebosante de poemas alentadores y horizontes de luz.
niñoPor la mañana, Luis Carlos vende la comida que cocina su madre en autobuses. Por la tarde pedalea a la escuela, juega, asiste a clase. Lo que gana trabajando es una ayuda imprescindible en casa, pero no es suficiente. Por eso, donde no puede llegar su familia y no quiere llegar el Gobierno de Nicaragua, llega la beca de estudios de Educo, una ONG española.
curaEl periodismo ya no es lo que has estudiado. Eso es historia. Hoy simplifica o miente, ridiculiza o lincha. En cualquier caso, no frenes ni un segundo, sin contexto, sin historia, opina de todo sin leer, sin pensar, sin saber, busca un bando, una trinchera. Y hazlo rápido. No vencerás, tampoco informarás, pero, ¿y lo que entretienes?
desnudoVivía en la India, en un templo budista, desde que huyó de las Españas y sus gentes. Yo le visitaba, de vez en cuando, para divagar e intentar comprender, y él, siempre, me recibía sonriendo y uniformado, resplandeciente, dolorosamente luminoso, siempre impoluto, los bajos inmaculados, el cuello impecable.
halloweenPodríamos deducir que en Halloween ensalzamos la muerte. Que, con cierta sabiduría, aceptamos su oscuridad y perdonamos, o intentamos olvidar, su naturaleza atroz e inmisericorde, su implacable inevitabilidad.
pujolEn tiempos de Bárcenas, Matas, millets y urdangarines a uno le obligan a simplificar. Y tal vez por eso sea inevitable interpretar cómo Pujol y otros tantos, después de robarnos, se ríen en nuestra propia cara. Tal vez me falte sentido del humor, pero yo no le veo la gracia.