juventud

iberoamericaUn repaso rápido por las tendencias de la juventud iberoamericana sugiere un futuro prometedor. Y es que se trata de una juventud cada vez menos pobre, más urbana y más formada, con un porcentaje creciente de personas que han concluido la educación secundaria y un número de matriculados universitarios próximo a los veinte millones.
Nuestra dependencia de la sociedad es algo sencillo de demostrar: preguntemos a la gente joven qué es lo primero que hacen cuando les ocurre algo interesante y prácticamente todos dirán "compartirlo en las redes sociales". Lo único que la gente necesita es empatía y calor humano.
¿A qué renunciarías por una piel más joven? Esta es la pregunta que el Consejo de la Juventud de España lanza a toda la sociedad
Uno de cada tres jóvenes (33%) considera inevitable o aceptable en algunas circunstancias "controlar los horarios de la pareja
No compres cosas que no necesites y reflexiona bien antes de adquirir una tarjeta de crédito. Digan lo que digan, el dinero
marginadoLa sociedad no puede, bajo ningún concepto, convertirse en la tumba de colectivos enteros. No puede permitirse que determinados factores como el sexo, el origen, la clase social, la pertenencia a una comunidad o la edad, entre otros, vuelvan invisibles a las personas hasta hacerlas desaparecer.
Si trabajar gratis o por poco dinero se está convirtiendo en la normal, si da igual tu nivel de formación, y si además tenemos que conformarnos porque está todo fatal, ¿qué tipo de vida nos espera en diez o quince años? Y si el colchón familiar se desintegra por falta de fondos, ¿qué salvavidas le queda a España?
El interesante experimento de Richard Linklater -que ha rodado una semana al año durante 12 años con los mismos actores y las mismas actrices-, a través del cual asistimos al crecimiento de Mason (un estupendo Ellar Coltrane) y a los avatares de su familia, es una bellísima reflexión sobre la arena que nos va consumiendo y los días que nos van hiriendo de muerte.
postreA los 50 te has aceptado por fin. Y si no es así, estás jodido; porque has asimilado que las cosas son como son y que la imperfección es hermosa y la perfección esclaviza a quien la persigue; y porque por encima de todo estás tú, ese eterno joven de cuerpo tallado por el tiempo, al que, sin embargo, le gusta cómo se siente, aunque de su cama rica ya se levante a veces dolorido.