laborismo

A medida que pasan las semanas, su imagen de tipo normal se est√° convirtiendo en un activo electoral, se destaca su humor
El fen√≥meno Corbyn es la defunci√≥n del voto √ļtil, pero tambi√©n un grito de ira contra la injusticia, un fen√≥meno que prolifera en el mundo en distintas versiones y que no busca alternativas de poder, sino una expresi√≥n m√°s de protesta. Se ha visto tambi√©n con Le Pen en Francia o con Donald Trump en Estados Unidos.
No fue hace tanto: era 1995 y la cláusula 4 de los estatutos del laborismo británico decía que el objetivo del partido era
labour Como bien analiza la revista New Statesman, cinco a√Īos despu√©s de la elecci√≥n de Ed Miliband al frente del Partido Laborista sobre la base de girar el Reino Unido hacia la izquierda, y tres despu√©s de decir "este es un momento para el centro-izquierda", es bastante desconcertante que la √ļnica de las promesas electorales laboristas que ahora capta la atenci√≥n del p√ļblico es una sobre los controles en la inmigraci√≥n.
En el documental de Ken Loach, El espíritu del 45, asistimos a un recorrido histórico en el que se describen las razones socioeconómicas por las que el partido laborista ganó las elecciones y su programa de acción política, precursor del ambicioso Estado del Bienestar.