madres perfectas

Madre es el nombre de nuestro primer lugar existencial. Primera morada que inevitablemente abandonamos y marca la añoranza
manualidad Como marido de alguien que, a regañadientes, pone ojitos de plástico y birretes pequeñitos en cada táper de fruta, me siento cualificado para ofrecer este sabio consejo a las madres del mundo que hacen este tipo de cosas con los dientes apretados, como por un sentido de obligación.
Aunque no quiero que mi hija sienta lo que es tener un problema de verdad, me pregunto cómo puedo criarla en un entorno privilegidado y al mismo tiempo que esté vacunada frente a las enfermedades ñoñas del primer mundo.