Madres y padres

En los últimos tiempos, evito tener pruebas fotográficas de mi existencia. Si no soy capaz de hacerlo por mí misma, quiero hacerlo por mis hijos. Quiero estar en la foto, darles ese recuerdo visual de mí misma. Quiero que vean hasta qué punto estoy aquí, cómo les envuelve mi cuerpo en un abrazo, cuánto les quiero.
En el pueblo o pequeña ciudad, las dudas de crianza o incluso de salud elemental eran resueltas por la madre, por la abuela, por la conversación en tertulia. Era la tribu la que criaba. La madre sola ante tal diagnóstico busca información. Entonces, vuelve a aparecer internet.
Desde el primer día "sin colegio" empezamos una verdadera faena, por aquello del tiempo en familia, pero que luego de mes y medio se torna extenuante y ni hablar de los dos meses de labor doméstica que esta semana hemos cumplido con honores.
Sí, claro. Me consta. Conozco casos. Obviamente la pregunta es una provocación, una llamada de atención. La cuestión en realidad es si puede serlo y sobrevivir, y a qué coste.
Una pareja china que incumplió la política oficial del 'hijo único' y tuvo un segundo vástago deberá pagar 205.000 dólares