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maidanNo hay nada que celebrar en Ucrania. Cuesta creer que hace tan solo tres a√Īos la Plaza de la Independencia de Kiev congregaba a cientos de miles de personas que protestaban contra la corrupci√≥n y el declive del Estado y exig√≠an la destituci√≥n del entonces presidente, Viktor Yanukovich, y la adhesi√≥n a la Uni√≥n Europea.
Saber lo que no quieres es como tallar una escultura de m√°rmol, cortando todo lo que est√° de m√°s. Ahora nosotros, por fin, empezamos a darnos cuenta de lo que no queremos aguantar. Y lo √ļnico que nos falta es saber qu√© es lo que de verdad queremos. ¬ŅDe verdad queremos que Ucrania sea miembro de la Uni√≥n Europea? ¬ŅQu√© poder queremos tener?
Europa no se puede reducir a una sola visi√≥n: abarca, desde puntos de vista nacionalistas hasta ideas como la √©galibert√©, "igualibertad", la √ļnica contribuci√≥n de Europa al imaginario pol√≠tico mundial, aunque cada d√≠a las instituciones europeas la traicionen m√°s.
El Maidán, bastión opositor ucraniano durante las protestas contra el cesado presidente Víktor Yanukóvich, ha elegido este
Vosotros dais cuerpo al proyecto europeo. Vosotros volvéis a darle un contenido y un programa. Por eso pienso que la verdadera Europa está aquí. Por eso afirmo que aquí, en la plaza de Maidan, es donde se encuentran reunidos los verdaderos europeos. Por eso Ucrania no es ese vasallo del imperio ruso que mendiga su anexión a Europa: en todo caso, a estas horas, es el corazón palpitante del continente, y Kiev su capital.