marxismo

Se llama Thomas Piketty. Es economista. Es francés. Y lo que cuenta en las 600 páginas de "El capital en el siglo XXI" está transformando la manera en que los especialistas abordan el creciente fenómeno de la desigualdad en la distribución de la renta y la riqueza. En EEUU se ha convertido en un fenómeno hasta el punto que su libro, un bestseller insólito, se ha agotado.
Jugaba en casa, una oportunidad perfecta para explayarse en su nuevo rol de vigía político de su partido. Pero José María
Venezuela sigue estando en el presente al borde del precipicio, pues la revoluci√≥n social, en realidad, se encuentra mucho m√°s lejos de lo que hubiera cabido esperar. El sue√Īo de la Rep√ļblica es lo que est√° en juego, como les ocurre a otros pa√≠ses vecinos como Colombia, Paraguay o Ecuador.
Emigrar es una situación estresante, y al hacerlo en pareja no siempre ambos miembros se van a integrar igual de fácilmente en el país de acogida, ni a gozar de las mismas oportunidades laborales, lo que puede crear dificultades y en el peor de los casos resentimiento.
El socialismo, en esencia, posee un cromosoma disidente que siempre fue impulsado por el Ethos de la tradición cristiana, y dentro de ésta, por la gente "pobre". Era el modo de independizar sus condiciones de vida de la visión utilitarista dirigida por el capitalismo industrial.
No ser pobre no es tener un empleo, comprar electrodomésticos, tener vacaciones, o poder sufragar un euro por receta, sino vivir de igual a igual ante cualquiera porque cada individuo debe disfrutar de plena libertad para desarrollar su vida.