mercantilismo

ricos pobresRecuerdo una actividad con ni√Īos de cuatro o cinco a√Īos, en un contexto de juego en el que ellos se transformaban en distintos personajes: animales, objetos, personas en distintas situaciones y, entre otros, pobres y ricos. Cuando eran pobres gimoteaban, daban pena; sin embargo, cuando representaban a los ricos, daban saltos de alegr√≠a.
Los mercados han invadido todos los √°mbitos de la vida. Deciden por nosotros sobre valores y principios que antes estaban bajo la potestad del esp√≠ritu del hombre. Vivimos en la era del triunfalismo del mercado, caracterizado por un discurso p√ļblico que ha quedado vaciado de sustancia moral.
Lo que est√° ocurriendo en nuestros d√≠as es una reversi√≥n cultural del consenso sobre esa unicidad igualitarista con el fin de que sea sustituido por el sentido com√ļn de elegir lo inevitable: aceptar la l√≥gica de mercado.