Mitt Romney

La pandemia ha convertido esta idea, que muchos consideraban interesante pero poco realista, en una necesidad.
negociosPor supuesto que un exitoso hombre de negocios puede ser un gran estadista, como puede serlo un sindicalista, un militar o un profesor. Pero ninguno de ellos sería un buen estadista, ni siquiera un buen presidente, si creyera que aplicando sus exitosos métodos sindicalistas, militares o pedagógicos sería la clave para gobernar un país. Eso es miopía y tarde o temprano la realidad nos pasa por encima.
2012 ha sido una historia distinta en la que Obama no debería haber ganado dado el contexto económico. Ganó gracias a una campaña de excelencia y un adversario perdido en la negacion de la ciencia en todos los sentidos.
Cuando uno pierde tiene dos opciones: felicitar al contrario por haber vencido o poner excusas sin aceptar la derrota. El
Cuando un candidato opta a la presidencia de EEUU y pierde, sus aspiraciones de ocupar la Casa Blanca se acaban ahí. Mitt
En Europa, debemos congratularnos porque Obama debe ayudarnos a desmontar el fundamentalismo de la austeridad impuesto por la derecha europea, por Alemania, y del que nuestro Gobierno también de derechas no parece saber encontrar escapatoria.
La que se prometía como una elección ajustada y difícil, que se decidiría por apenas un puñado de votos y, quizás, tras un
"Acabo de llamar al presidente Obama para felicitarle por su victoria", aseguró un sonriente Mitt Ronney al comenzar su discurso
"Sabemos en nuestros corazones que para los EEUU, lo mejor está por venir". Con esa frase y un reconocimiento a la independencia
Lo bueno para Obama es que va a empezar un nuevo mandato con unas expectativas mucho más razonables que hace cuatro años, cuando su promesa de "cambio" generó una esperanza febril de que todo iba a cambiar. Estas expectativas irreales han pesado como una losa durante su primer mandato. Ahora que ya se han templado.