mujeres cientificas

Desempolvo esta columna tras cuatro años de silencio. Abandonada la esperanza y agotada la protesta solo me quedaba el silencio
cientificasTengo la fortuna de conocer excelentes biólogas, arqueólogas, geólogas, astrofísicas o filólogas. Sin embargo, ninguna ocupa un alto cargo de responsabilidad en su centro. Una cosa es que veamos muchas 'batas blancas' con rostro de mujer cuando visitamos un centro de investigación, y otra muy distinta que estén en puestos desde los que se ejerce una dirección efectiva.
wisci barbaraEstar a cargo de diez niñas científicas es mucho más complicado de lo que pensé, y no por las razones obvias. Despertarlas temprano, llevarlas a clase y tenerlas en la cama a las 22:30 es la parte sencilla. Pero tenía dudas sobre si podría aconsejarlas, pues tienen intereses en áreas muy diferentes a la mía.
sinctrotron albaMientras me dirijo en tren a uno de los lugares más alucinantes que un científico se pueda imaginar, me acuerdo, una vez más, de Albert Einstein. Y es que, cuando la silueta del sincrotrón ALBA, cerca de Barcelona, se perfila bajo el sol acuciante que quema mi piel y ciega mis ojos, no puedo dejar de pensar en ello: no hay nada más rápido que la luz.
niña cienciaPaco trabaja en un laboratorio de física aplicada de una universidad española. Un día se pregunta si su hija querrá ser científica, por lo que intenta buscar científicas brillantes de las que hablarle. Comprueba desolado que no conoce a ninguna, aparte de madame Curie. Empieza a buscar y comprueba que hay muchísimas, a cual más interesante, hasta el punto de que le cuesta seleccionar cinco.
rosalind franklinCuando me enteré de que Nicole Kidman interpretaba a Rosalind Franklin en el teatro, no dudé en ir a verla. Rosalind Franklin es una heroína para cualquier científico contemporáneo, al igual que Gosling, Watson, Crick... ¿No los conocen? Son los protagonistas de uno de los momentos más brillantes y transcendentes para el presente y futuro de la Humanidad.
Pinterest Facebook   Llevan años en la Ciencia, formando parte de logros y avances fundamentales, pero su reconocimiento
España no destaca, precisamente, por ser un país que mime a la Ciencia ni a sus científicos. Los titulares siguen siendo
No tiene nombre, pero se ha convertido en un héroe en el Congo, donde las muertes por el tráfico son un gran problema. Su fama ha traspasado fronteras y Thérèse Kirongozi, la ingeniera que le ha dado vida, está empeñada en que triunfe en el mundo. Ella, como mujer, científica y africana, es consciente de su realidad: "Los africanos debemos ser quienes transformemos nuestros recursos".