mujeres

No me puedo imaginar siquiera qué sientes, compañera, cuando no es el régimen el que te golpea y te acosa. Cuando quien te increpa, te soba y te viola impunemente es un hombre, probablemente un compañero, por cuyos derechos ciudadanos también estás luchando.
Los problemas complejos requieren de soluciones diversas. En el Banco Mundial hemos analizado diferentes tipos de violencia de género y hemos observado que la capacidad de la mujer para actuar y tomar sus propias decisiones es una condición esencial para alcanzar la igualdad de género y el desarrollo.
La Reforma Laboral del PP está expulsando del empleo a los sectores más vulnerable, además de dejar sin derechos a quienes trabajan. Y la mayor vulnerabilidad siempre tuvo rostro femenino. La política de austeridad del Gobierno, que está eliminando servicios públicos esenciales, está teniendo un doble efecto letal para el empleo femenino.
El amor no solo se mantiene cuando decimos "qué lindos ojos tienes", sino cuando tienes la sensación de que compartes tu vida con un compañero, con un amigo, con un amante apasionado, con un padrazo, ese hombre al que admiras por lo que es y por cómo te trata. Dejarás de ser atractivo si te acomodas en el sillón.
Peligroso. Injusto. Tanto que hasta duele. Que sean justamente las mujeres las que renieguen de esta madre coraje que es el feminismo. Esta madre que nos ha adoptado a todas, nos ha lavado la cara y nos ha mandado a estudiar, a formarnos. Que nos ha dado herramientas, nos ha enseñado a decir que no. Que somos iguales.
Están lanzando una señal clara: que el golpe final contra el régimen vendrá de su parte. Y si este régimen cae, serán ellas la fuerza clave para que ello se produzca. Es la señal de que esta revolución es la revolución de las mujeres, de aquellas mujeres que más necesitan derechos y libertad completa.