Nassim Taleb

Los libros de Nassim Taleb están expresamente diseñados para que sean difíciles de resumir. Sus cinco ensayos para el gran
El psicólogo Jonathan Haidt ha publicado recientemente junto a Greg Lukianoff el exitoso libro The Coddling of the American
Hace un par de semanas, Jaime Rubio Hancock escribió un artículo para El País en relación a un vídeo educativo de la BBC
Se puede encontrar una relación estadísticamente significativa entre la evolución del número de muertos de cáncer en EEUU y el número de forfaits vendidos en el mismo país durante los últimos 25 años, lo que no implica causalidad alguna, ya que ambas cifras están relacionadas con la variable 'población'.
Hace poco Facebook celebró su décimo cumpleaños, y casi coincidiendo con la efeméride dos estudiantes de Princeton publicaron un artículo que pronosticaba que a Facebook le quedan unos tres años de vida. No va a durar eternamente pero es poco probable un colapso inmediato.
Este año vamos a celebrar el centenario del inicio de la Primera Guerra Mundial. Unos 15 millones de europeos perdieron su vida en la canicería, tres grandes imperios desaparecieron y se incubaron en ella dictaduras posteriores como la Alemania nazi y la URSS.
Wert tiene un parecido físico razonable con Erich von Stroheim, pero comparte con éste sobre todo el empeño de convertirse en "el hombre al que le gustaría odiar". Parece que recortar las becas de carácter general no era suficiente, por lo que su última iniciativa ha consistido en recortar las Erasmus.
Taleb sostiene que puesto que la economía es incapaz de proporcionar respuestas claras y únicas o recetas científicas para afrontar las crisis los responsables políticos deberían ser mucho más humildes, admitir su ignorancia y abordar los problemas económicos mediante reglas heurísticas.
Puede que los inmigrantes españoles no seamos igual de exitosos que los libaneses, pero no estamos mal. Si ellos son caviar, nosotros somos turrón. Creo que los que optamos por emigrar es posible que acabemos encontrando finalmente lo que buscamos siendo además más antifrágiles.
Aquellos que piensan que Amancio Ortega sería un excelente ministro de Economía y que nos sacaría de la crisis suponen que si ha sido capaz de acumular una fortuna de tal calibre, es una especie de genio, con un conocimiento que se nos escapa al del resto de sus compatriotas