ninos-cabezotas

Hay veces que me parece estar educando a una pared, que pienso que retrocedo en lugar de avanzar. Hay veces que, desesperada, suelto los brazos y grito. Pero también hay momentos en los que me siento más alumna que maestra. Hay veces que admiro el impulso y la convicción de esos mismos niños.