pacto PSOE-Ciudadanos

Esta sesión parlamentaria parece el primer acto de la nueva campaña. La contradicción es que ahora que el bipartidismo ha muerto, los nuevos actores del cambio parecen incapaces de navegar por las nuevas aguas: todos se aferran a su programa, programa, programa como si tuvieran la mayoría absoluta. Y ahí Sánchez y Rivera se han desmarcado: las urnas les juzgarán.
Seguro que los votantes de Podemos, igual que yo, preferirán empezar a construir una escalera que nos permita algún día alcanzar el cielo que dar saltos para intentar llegar pero sin ninguna posibilidad de conseguirlo.
El pacto con Ciudadanos es un buen acuerdo para nuestro país; un pacto que sitúa entre sus prioridades acabar con la desigualdad y la pobreza, y para ello propone un ingreso mínimo vital, sube el salario mínimo y combate la pobreza infantil; un pacto que convierte a las becas en un derecho, que va a devolver a los trabajadores y trabajadoras los derechos que les ha arrebatado la reforma laboral del PP.