Paul Krugman

La medida no ser铆a sino una culminaci贸n l贸gica de lo que Italia est谩 ya poniendo en marcha, y 驴qui茅n sabe?, a lo mejor se lograr铆a no solamente acabar con chanchullos varios sino con la trampa de liquidez que atenaza a toda la econom铆a europea.
El bipartidismo como regla de convivencia se encuentra en un serio riesgo de ser sustituido, tanto en EEUU como en Espa帽a. Lo que menos necesitan las sociedades occidentales en estos momentos de fragilidad es la escisi贸n de los radicales conservadores en otros nuevos partidos.
Muchos tecnol贸gos creen que big data supone un cambio de paradigma, como lo fue en su d铆a internet, y que cuando se generalicen aplicaciones derivadas de esta tecnolog铆a se producir谩 un gran salto en la productividad. 驴Acabar谩 big data sustituyendo a los ingenieros?
La situaci贸n en Francia no es para tirar cohetes, pero pagar mis cotizaciones sociales al otro lado de los Pirineos me permite ser optimista en por lo menos una cuesti贸n que me preocupa: mis probabilidades de cobrar una pensi贸n de jubilaci贸n.
La ola antieuropea tiene el viento a favor y quienes creemos en Europa nos damos contra la pared cada vez que leemos el peri贸dico. 驴C贸mo defender una respuesta a la crisis en que los gobiernos de los pa铆ses endeudados pierden su autonom铆a y se convierten en una suerte de aut贸matas de las pol铆ticas que defienden los intereses de ciudadanos del norte?
Italia tiene una gran inclinaci贸n al melodrama, y Grillo, antiguo contable reconvertido en humorista y activista, domina el registro a la perfecci贸n. Su reticencia a proclamarse l铆der de su pese a todo muy personalista Movimiento me resulta sospechosa.
No habr谩 moneda del bill贸n de d贸lares. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha desestimado este s谩bado la acu帽aci贸n
La idea es absurda, infantil e idiota. Pero a la vez es tan sugerente, que ha cautivado a la clase pol铆tica y econ贸mica de
Preguntados por algunas cuestiones, los economistas de nuestro tiempo guardan un espeso silencio. Ya conocemos su opini贸n sobre el d茅ficit. habr铆a que pedirles su opini贸n sobre la guerra, el paro, la pol铆tica, el suicidio, la falta de atenci贸n en hospitales, el deterioro en la educaci贸n p煤blica...
Es decir, los recortes, la subida de impuestos o la bajada de sueldo a los funcionarios no fueron soluciones al corralito, fueron las medidas que se tomaron justo antes de que el corralito se produjera con la intenci贸n de evitarlo. Sin 茅xito.